La Memoria Celular de la mayoría de las personas está programada para “sumar”. Seguramente viste a tus padres y a tus abuelos trabajar mucho por poco dinero (sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de vida invertida en el trabajo).

 

Algunos logran lo que llaman un “buen pasar” económico, pero por lo general el cuerpo y los vínculos quedan resentidos dado al desgaste físico y mental generado por trabajar más horas de lo que se debería.

 

En otros casos ni siquiera se logra crecimiento económico. La vida es una continua lucha por salir de las deudas y vivir con lo básico y un poquito más…

Cuando la memoria celular esta programada para SUMAR, nunca habrá prosperidad. Porque tu sistema entiende que hay que trabajar (poniendo el cuerpo) para generar dinero.

 

Pero el tiempo y la energía son limitados, por lo tanto, cuanto más trabajes, tendrás menos tiempo dedicado a otras áreas de la vida. Y es aquí donde la tan preciada salud y el tiempo con los seres amados se pierden. Cuando hay pobreza interna, nunca se maneja bien el dinero.

Entender que el SACRIFICIO DIGNIFICA es el segundo problema.

Porque jamás conseguirás dinero sin antes pasar por momentos de sufrimiento.

La Memoria Celular en este caso funciona en términos de TRUEQUE: “Tengo que ceder algo preciado para ganar algo”. Nunca habrá prosperidad.

Por último, cuando la Memoria Celular entiende que “tener mucho” puede ser malo: CODICIA SIN ESCRÚPULOS.

Esto sucede porque muchas veces las personas con dinero que conoces lo manejan sin valores, entonces nadie quiere parecerse…

 

Pero aquí hablamos de Prosperidad, esto es mucho más que riqueza.

Dinero puede hacer cualquiera, pero ser próspero es una virtud espiritual. Cuando nos programamos para ser prósperos lo que hacemos es aprender a poner lo material en función del crecimiento personal/espiritual, es decir la riqueza material se transforma en riqueza espiritual, y a su vez ésta vuelve a traducirse en riqueza material.

La Prosperidad es una meta que todos debemos alcanzar para que el dinero nunca sea una limitación sino una herramienta que nos ayude a crecer y hacer de este mundo un lugar con menos injusticias y mayor igualdad de oportunidades para todos.

¿Te animas a ser próspera?

Lic. Valeria Quevedo

Profesora en Memoria Celular